Técnica
percutanea encaminada al tratamiento de la discopatía degenerativa con
protrusión moderada sin extrusión de material discal.
Se utiliza un electrodo que se introduce a través de una guía
y con control radiológico para provocar una coagulación y disminución
de volumen del disco, para tratar de disminuir la compresión neural.
Las estadísticas que se barajan de los principales centros de referencia
donde se realiza esta técnica, hablan de un porcentaje de éxito
que ronda el 75%.