La aparición de la hernia de un disco intervertebral
es más probables en las zonas de mayor movilidad de la columna y la
mayoría ocurren en la región lumbar. La anatomía patológica
subyacente consiste en un fallo bioquímico del disco agravado por tensiones
y tirones producidos durante el movimiento normal. El fracaso del anillo fibroso
y la protrusión de material nuclear de la parte interna del anillo
pueden derivar de un movimiento concreto, pero raramente obedecen a un esfuerzo
violento. La mayoría de hernias lumbares ocurren en L4-L5 y L5-S1 porque
la combinación de carga y tensión en esos niveles acelera los
cambios dentro del disco.
Anatómicamente, es posible distinguir
entre protrusión del disco, en la que el material
nuclear es desplazado pero queda confinado dentro de las fibras del anillo,
de la hernia de disco en la que otra parte del material nuclear
se extruye de los límites del anillo (disco intravertebral excluido)
o incluso se llega a separar como un secuestro y yace libre en el canal espiral
(disco intravertebral secuestrado). Las características clínicas
de uno y otro caso pueden ser indiferenciables.