¿Cómo
actúa el Ozono?
Su acción oxidante le da un potente efecto antiinflamatorio
local y antiséptico. En la patología raquídea su acción parece ser múltiple,
por un lado ejerce un importante efecto antiinflamatorio local reduciendo
de forma importante e inmediata el dolor y por otro lado actúa directamente
sobre el disco dañado acelerando su evolución natural a la degeneración, reduciéndose
así su tamaño y mejorando los efectos compresivos.
¿Qué se puede tratar con este método?
En estos momentos estamos tratando procesos, tanto cervicales
como dorsales y lumbares de tipo degenerativo. Esto incluye lo que normalmente
se conoce como artrodesis de las articulaciones posteriores, degeneraciones
múltiples discales, protusiones y hernias de disco, que pueden provocar dolores
cervicales, lumbares (lumbalgias) o cuadros de dolor radicular en los brazos
(cervicobraquialgias) o en las piernas (ciática).
¿En que consiste el tratamiento?
Se realizan varias punciones a ambos lados de la zona
de la columna afectada, en las que se inyectan una determinada cantidad de
ozono en la musculatura paravertebral y en las cercanías de las articulaciones
posteriores de la columna. Estas infiltraciones se repiten una o dos veces
por semana, dependiendo de cada caso.